El libro de la madera (Lars Mytting)

Posted: 9 octubre, 2017 by Marilú

Alfaguara, 224 páginas 

El libro de hoy no es una novela.

Para salirnos un poco del tiesto hablaremos de este tratado sobre la madera. Lars Mytting es su autor, un escritor y periodista noruego que se alzó con el Premio de Libreros de su país por causa de este manuscrito, una historia de amor al oficio que ha traspasado fronteras. 

Desde el inicio hasta al fin. Desde los motivos para seguir empleando esta fuente energética, a las cenizas del fuego. Mytting abre su tratado hablándonos del viejo y la leña, de ese vecino que le inspiró a embarcarse en tal empresa.  

Un prólogo de Roy Jacobsen (novelista) enuncia las posiciones que el ser humanos puede adoptar respecto al mundo, la vida, la tierra, el corte de la madera. A continuación, Mytting desgrana los vericuetos para escoger, cortar, almacenar y quemar leña.

Asunto del que a alguien que vive en el sur, en una ciudad como la mía, donde los días realmente de frío se cuentan con los dedos, es algo lejano. No obstante, embauca. Consigue introducirte en el estilo de vida, en las costumbres y leyendas de las gentes que dedican parte de sus vidas a la leña.  

El texto es divulgativo, sin pretensión literaria (excepto por sus aperturas de capítulo). Una exposición que describe los procesos, que recomienda, otorga y desafía a otro modo de vivir. Algo que no se dice pero que cala, como el frío.  

Y lo que seduce es su capacidad para hacerte pensar, en hacerte caer en lo desconectados que vivimos del mundo. En la distancia salvaje que adoptamos con la naturaleza.

Hablo desde el punto de vista de una urbanita, alguien que se declara analfabeta vegetal. Algo que he ido compensado a lo largo del tiempo observando, preguntando y queriendo saber.  

Cualquiera que habite en esta desconexión pero tenga inclinación a los bosques, a las maravillas del paraje natural, encuentran en este modo de vida, en estos tiempos y estos procesos, una especie de sosiego.

Yo creo -dice Arne- que cuánto más de ciudad te vuelves, y cuánto más fácil te resulte encontrar todo lo que necesites en una tienda abierta veinticuatro horas al día, más incomprensibles te resultarán las pilas de leña que tenemos aquí en el campo. 

Una cadencia que te anima a seguir leyendo. A vivir en las temporadas, a ver en las estaciones, la luna, los tiempos, algo más que prisa y reloj. Una serenidad, una paz, eso que hoy llaman slow-life. Algo que cada vez va ganando más adeptos pero que no deja de ser el síntoma de que tanto desarrollo, el énfasis en la tecnológico, no puede lograr.  

El olor a pino, el frotar de las hojas, la rama, el viento, la chimenea que crepita ¿será lo mismo esta experiencia real que su reproducción digital?.

Este libro nos invita -usando nuestra imaginación y su poder de remembranza- a la vida natural, a la sencillez, al placer de las pequeñas cosas y a la calidez de las relaciones estrechas. Esas que se forjan para cuidar de quien quieres, en ayudar al de al lado, en refugiarnos juntos cuando el mundo se torna hostil.

Un libro para reposar.  Un libro que habla sencillamente de madera.  

Emoción predominante: Paz. Una vuelta al calor, a la manta, a la lectura reposada. Un chocolate caliente, eso que llamamos hogar. 

Para cuando necesites calentar el espíritu  

Títulos relacionados: 

  • Hacia rutas salvajes (John Krakauer) porque ambos se inspiran en la vida salvaje que Thoreau ensalzaba.  

La pila de leña nunca te gastará una broma. No pierde valor en bolsa. No se oxida. No te pedirá el divorcio. Se limita a estar ahí, y siempre hace lo mismo: aguarda el invierno. 

13 Comments

  • Margari 9 octubre, 2017 at 5:26 pm

    No es un libro por el que vaya a ir, pero si tropiezo con él, me animo seguro, que siento un poquito de curiosidad. Está gustando tanto…
    Besotes!!!

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    • Marilú 9 octubre, 2017 at 6:39 pm

      Llegué al libro justo por uno de esos motivos aleatorios. Que la suerte/azar/tropiezos decidan si hay química.
      Es un libro para detenerse si finalmente os encontráis.
      Besotes 🙂

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  • Buscando mi equilibrio 9 octubre, 2017 at 7:51 pm

    Hola Marilú.

    Te he visto en Insta (hoy sí) y he venido lo más rauda posible a leerte. Me has dejado muy intrigada. Vale, no es una novela, pero no sé si por el caos de día que llevo yo, te he leído ávidamente y me he quedado con esto: “los tiempos, algo más que prisa y reloj”. Wow! No puedo prometer que lo vaya a leer, tengo que tenerlo en la librería entre manos y ojearlo, y hojearlo también, y ver qué me transmite. Pero desde luego creo que si es como lo que yo he pensado, puede ser un gran aprendizaje.

    Yo me lo anoto y si me animo, vendré a decírtelo.
    Un beso.

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    • Marilú 12 octubre, 2017 at 10:00 am

      Hola Pingüi
      Llegaste justo a tiempo para eso, pararse y dejar que las cosas sucedan. Me da cierto “respeto” recomendarlo sabiendo que lo que cuenta es justo eso, todo sobre madera.
      El caso es que te hace pensar en cosas como que nos creemos los reyes del mambo a veces y no atendemos al ciclo natural de la vida. En fin, miralo con cariño y decide, es siempre lo mejor 🙂
      Un besote

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  • Norah Bennett 9 octubre, 2017 at 11:23 pm

    ¿Sabes a qué me recuerda? A H de Halcón, por ser libro que parece tan ajeno y tan fuera de nuestro pequeño pero complejo universo que da la impresión de que no tienes sitio para él. Y sin embargo se abre camino, se entrega y te conmueve, en definitiva, te hace un regalo inesperado.
    Días de frío, dice, en un tierra un día de frío es como las mañanas de los domingos, una quimera.
    Besos de nieta desequilibrada.
    PD abre los brazos que mañana llega M. D. V.

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    • Marilú 12 octubre, 2017 at 10:03 am

      Pues se pueden relacionar pero en H de Halcón hay una historia, aquí es tipo wikipedia pero con algo más de entusiasmo y guiños.
      Jajajaja las mañanas de los domingos…
      Besos
      Pd sigo de brazos abiertos

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  • Mónica-serendipia 10 octubre, 2017 at 2:26 pm

    Me encantó este libro, lo leí durante las Navidades pasadas y cuando escribí la reseña dije que “este libro ha sido mi Navidad”. Totalmente de acuerdo contigo en la sensación de paz que trasmite, a mí también me dio esperanza: pensar que no todas las civilizaciones existentes están tocadas por la autodestrucción.
    Un libro super Feelgood, ¿a qué sí? Por cierto, ahora que digo Feelgood, también muy en consonancia con el Hygge, un término danés muy reciente que acabo de descubrir y que viene a ser lo mismo. Vamos, “El libro de la madera” hecho filosofía de vida 🙂 Besos.

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  • MARISA GONZÁLEZ 12 octubre, 2017 at 12:53 pm

    Confieso que leer que es un libro sobre la madera me ha descolocado un poco pero advierto que la cosa va mucho más allá. No te voy a voy decir que voy a salir corriendo tras él pero… Nunca se sabe. Besos

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    • Marilú 16 octubre, 2017 at 11:14 pm

      Nunca se sabe y que sea lo que tenga que ser. Este libro me sorprendió, así que decidí quedármelo como un lugar para recalar, ya me dirás si termina asomando.
      Besos

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  • Carla 15 octubre, 2017 at 10:49 am

    He de decir que de primeras no llamaba mi atención, pero has escrito con tanta pasión la reseña que es imposible no cambiar la perspectiva con la que miro el libro. Creo que me animaría para encontrar ese sosiego del que hablas.
    Besos

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    • Marilú 16 octubre, 2017 at 10:48 pm

      Es que el sosiego es muy de agradecer hoy en día. Me ganó este libro, no lo puedo negar pero sí que pienso que es de los que se disfrutan si conectas, puede decir mucho o nada (para saber tu caso consulta las páginas iniciales)
      Besos

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  • RO 15 octubre, 2017 at 8:21 pm

    A ratos estoy convencida, a ratos me echo atrás (como ahora). Esta navidad tengo en mente regalarlo, así que puede que ahí aproveche, jeje. Un beso!

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    • Marilú 16 octubre, 2017 at 10:46 pm

      Desde luego este libro no termina de encandilarte, ¡ya te veo! Como cualquier ocasión es buena para “encontrarse” con un libro, ¡que sea lo que la navidad quiera!.
      ¡Besos!

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