La investigación (Philippe Claudel)

Posted: 2 agosto, 2018 by Marilú

240 páginas, Salamandra

“Al fin y al cabo, si estaba muerto, no podía estarlo más, dado que la muerte, se dijo, era un estado que no admitía superlativos. No se puede estar muy muerto ni extremadamente muerto. Uno está muerto y punto.”

En un grupo de amigos organizamos un “club de lectura”. Laboriosas normas estipulan la mecánica para propuestas, distribución de puntos y votaciones que dan como resultado leerte un título para que un día, en una quedada, intercambiemos pareceres, animando/enardeciendo debates de lo más intensos, ensalzando o defenestrando autores/as de cualquier renombre.

Total, que en unas de estas, se me ocurre proponer “El informe Brodeck“. Hasta entonces Claudel solo me daba satisfacciones y pese a que a mí me convenció (algo que seguiré manteniendo hasta el fin de mis días) la novela se convirtió en el reto y sopor de algún miembro del club.

Ahora bien, he aquí: “La investigación”. Una historia que NO recomiendo a ninguno de este selecto grupo (por no levantar ampollas) y que me dejó, esta vez sí, con un interrogante sobre la testa. ¿Qué querías contarnos Claudel? ¿qué?

La novela arranca con su personaje principal, un Investigador, llegando a una ciudad indeterminada en  tren. En lugar de un caluroso recibimiento lo que se encuentra este caballero es frío, nieve y soledad. Nadie le recibe y maleta en mano se refugia en un bar, amparo que procura el resto de la novela. Lector y personaje vivencian un sinnúmero de vicisitudes para terminar dando por perdida la chaveta. ¿Qué le pasa a esta gente? ¿Qué tipo de sociedad inhóspita es esta?

Claudel aligera desasosiegos con su depurado estilo habitual, a capítulos cortos y acelerados. No obstante, es tal la madeja que embrolla que solo un tanque de paciencia y una mente despejada colaboran para seguir leyendo.

Según recoge la sinopsis Claudel recurre a la fábula para exponer que vivimos en una sociedad alienante. En la comunidad que bosqueja no hay nombres, cada personaje es designado en función el empleo que ocupa, reduce cualquier atisbo de humanidad a un intercambio mecanicista. Es por ello que el lector, junto al investigador, padecen un sin sentido que encuentra “algo” de luz al final. Sí, he dicho “algo”, porque lo siguiente que haces es buscar sesudas explicaciones que te alumbren el camino.

La investigación es una novela donde muchas preguntas quedan sin respuesta. El tipo de lectura al que agradecerías un grupo de debate, un tertulia, un café despertador, admiradores y detractores, a favor y en contra, que pusieran a Claudel en el lugar que merece, o bien, en el que cada cual decida.

Una concluye, no tanto con la duda de si se ha enterado sino con la duda de si lo ha entendido bien. ¿Es esto algo bueno? ¿Acaso sea esto una des-recomendación? Ni mucho menos, es una baliza, una señal que marque la pista, que les haga volver para que entre unos y otros, decidamos que nos cuenta Claudel.

 

¡Cuidado, me habla usted de metáforas, y yo no quiero metáforas, quiero hechos! Y claridad. Espero mucho de usted y, cuando digo “espero”, quiero decir “esperamos”, ¿me comprende?

Emoción predominante: Perplejidad ¿será que es esto lo que se supone que es?

Para cuando creas que te pasan cosas raras y necesites ver que las hay más raras. 

Títulos relacionados:

  • Por alusiones y porque pretende ser homenaje, aquí colocamos El castillo de Kafka.
  • Recomendaré: Aromas como mi (de momento) favorito Claudel.

10 Comments

  • Norah Bennett 3 agosto, 2018 at 12:20 pm

    Vamos, que te has quedado como el muchacho de la portada, que solo ves dos aprendes y no entiendes nada. Yo creo que cuando los autores hacen esto es porque ellos mismos no tienen claro lo que quieren y se lo dejan al lector, hala, ahí te apañes como puedas. Me ha recordado a la sensación que tuve cuando vi Madre!, el tipo de peli que puedes entender como te dé la gana porque el propio creador no se enteró tampoco. Claro, que esto también hay que saber hacerlo bien y no vale que lo haga cualquiera.
    El tanque de paciencia lo puedo conseguir, lo de la mente despejada ni de broma pero bueno, podría hacer una sustitución.
    Que no lo pensaba leer pero te veo con ganas de tratar el asunto. Así que me ofrezco para el experimento, lo he conseguido en la biblioteca electrónica, y tendré que leer en iPad pero los mail de despiece si los hubiera, prometen.
    Besos de nieta que no sabe dónde se mete mientras waiting approval.

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    • Marilú 13 agosto, 2018 at 4:21 pm

      Madre! la vi, una ida de olla total…. pero le encontré algo de sentido (con mi pertinente enfado con alguna alusión final) pero vamos, que más sentido que a esta novela te lo aseguro. No sé si fui yo que no andaba avispada pero ha sido de los libros que me he “obligado” a terminar y me he quedado como estaba, o quizá, como el de la portada, mirando arriba a ver si un rayo me iluminaba. Porque es Claudel y nos conocemos, sino es posible que ni volviera a buscarlo, imagina el nivel. De todas formas, debo decir que luego he leído otros autores que también les da por lo surrelista y no he salido tan escaldada. Definitivamente de La investigación esperaba mucho más.
      Besos

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  • Marina Ortega 3 agosto, 2018 at 12:42 pm

    Me gusta tu desrecomendación. Lo quito de la lista porque te confieso que estaba por ahí. Ese club de lectura se merece un post aparte y lo sabes…Si Murakami los hubiese oído

    Besos

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    • Marilú 13 agosto, 2018 at 4:22 pm

      Creo que a ti no te gustaría Marina, sabiendo lo que paso con ya sabes cuál en ya sabes qué club. Se echan de menos esos debates y dedos sobre la mesa para enunciar afirmaciones como la de Murakami, jajaja.

      Besos

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  • Marisa 5 agosto, 2018 at 10:33 am

    Pues, sinceramente, tanta duda y tanta perplejidad no me motivan mucho. Es verdad que es lo mejor para un grupo de debate, pero de momento, creo que prefiero debatir menos y estar menos confusa. Abrazos.

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    • Marilú 13 agosto, 2018 at 4:23 pm

      En esta caso y pasado el tiempo creo que es buena opción, a mi me dejó in albis con lo que Caludel ha sido y me viene con estas 🙁
      Besos

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  • Narayani 5 agosto, 2018 at 10:27 pm

    Pues no he leído nada del autor y con lo que nos has contado creo que por ahora voy a seguir igual. Tengo mucho pendiente y meterme con un libro que no te ha convencido no lo veo claro 😉

    Besos! Y feliz verano!

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    • Marilú 13 agosto, 2018 at 4:25 pm

      ¡Alto, alto! Puedes leer La nieta del señor Lihn, Almas grises, Aromas…, es este el que no recomendaría con entusiasmo (ni sin él).
      Besos y muy feliz verano 🙂

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  • Buscando mi equilibrio 13 agosto, 2018 at 5:57 pm

    Había leído que eras una liante, jajaja.
    Lo mismo que comentaba esta mañana. La nieta del Sr Linh me rechifló; Almas grises lo tengo aunque no lo he leído, y mira… creo que me este título a mí también me atrae, así que me has liado a mí también.
    Besotes.

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    • Marilú 14 agosto, 2018 at 12:20 pm

      Jajajajajaja, no sé quien ha podido decir algo así…
      Almas grises es de bien, puedes leerlo que te gustará 😛
      Besotes

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