Había una vez un año nuevo…

Posted: 30 diciembre, 2017 by Marilú

El pasado 21 de diciembre tuvo lugar el solsticio de invierno. El fenómeno duró apenas un instante, el de las 17:28 hora española. La estación se prolongará durante ochenta y ocho días y veintitrés horas.

Las previsiones nos indican que estaremos tres grados por encima del invierno anterior, es decir, será un invierno “cálido” y parco en lluvias (con la falta que hace). La buena nueva es que el 2 de enero tendremos la primera luna llena.  

El Sol y la Tierra están más acaramelados que nunca, esto provoca que sigamos rotando a más velocidad y el invierno sea la estación más breve (no lo digo yo, lo dijo Kepler). A la primavera no se la espera hasta el 20 de marzo.  

Dicho esto, ¿y ahora qué? 

Ahora cerramos 2017, se prolongará 365 días, tendrá lugar a las 00:00, según me han dicho se trata de una convención de solemnidad. El 31 de diciembre es una fecha establecida por tradición y no por metamorfosis natural. No obstante, abonamos la fiesta y ¿qué pronosticamos? 

Propongo iniciar un ritual. Los ritos son ceremonias de preparación, sirven de apertura a nuevas experiencias. A continuación la fórmula 

  • Un símbolo: Algún objeto que asume el significado de transición 
  • Sugestión, es decir, ganas de creer en que otra experiencia es posible 
  • Implicación, un puñado de ganas y motivación para las acciones preparatorias. 
  • Creatividad, aparcar prejuicios y raciocinio, desempolvar entusiasmo y emoción  
Al lío 
Editorial Destino, 224 páginas

Como símbolo he decidido traer un libro. ¡Oh, novedad!  

Se trata de Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes (Elena Favilli y Francesca Cavallo). Este compendio reúne la semblanza de cien mujeres de la historia e ilustraciones de sesenta artistas de todo el mundo. Nace de una financiación colectiva y tiene una razón de ser: todas las niñas merecen crecer pensando que pueden ser lo que ellas quieran.  

Utopías inclusive, este libro es el que regalaría en una noche de reyes, en un cumpleaños especial, en la creencia sugerente y sugestiva de que otro mundo es posible. Ya dije que ganas había que echarle, motivación también.  

Elijo este símbolo por una sencilla y real razón. Una noche sin llegar a madrugada obtuve una negativa, no fue la primera, ni la segunda, sino la tercera; para que luego digan que es la vencida (no les cuento lo que me llevó el carné). 

Además de la lección aprendida (no se mira el móvil antes de dormir), cara de acelga y ganas de llanto hice lo que me convino, retomar el libro de mesita. Después de tres “Había una vez” me iluminó una certeza, si cien personas con empeño, energía y acción lo lograron ¿quién dijo que yo no?  

El ritual de final de año se presenta ante nosotros como la ceremonia perfecta para desbloquear, para asumir el rito según nos plazca: una transición (comienza tu nueva etapa); una continuidad (celebra lo que tienes, comparte lo que es) o una liberación (deja atrás lo que lastra, empieza a creer).  

Pues bien: 

  • Escriban aquello de lo que se quieran desprender y háganlo. ¡Fuera!, quemen, trituren, tiren de la cadena… voilá! Como diría Elsa: Let it go! 
  • Listos y en sus puestos, anoten de forma esmerada las metas, las pequeñas y grandes cosas para emprender este 2018. Encendida la mecha, comiencen con una pequeña acción (por mínima que sea).  
  • Coloquen el resultado en un lugar no muy lejano, de cuyo recuerdo no puedan olvidarse.  
  • Tengan a mano su símbolo, no hay nada más constante que la inconstancia.  

Por último, lean, pero sobre todo: diviértanse.

El solsticio de invierno dura apenas un segundo, la vida apenas dos.  

Había una vez un año nuevo… 

18 Comments

  • Rocio - Mis apuntes de lectura 30 diciembre, 2017 at 2:44 pm

    Vivan los buenos propositos, los buenos libros y las utopias. Besos y Feliz Año Nuevo.

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    • Marilú 31 diciembre, 2017 at 6:22 pm

      Que vivan y a ser posible se cumplan, junto a las utopías que tampoco están de más. Muchos besos y feliz año nuevo Rocío

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  • Norah Bennett 30 diciembre, 2017 at 3:22 pm

    Menos mal que he hecho mi entrada de fin de año antes que tú, cualquiera escribe nada después de leer esto. Es para imprimir y colgar en la pizarra magnética del escritorio. Es la mejor Marilú de todos los tiempos, con su marca de la casa.
    Me gusta mucho el ritual propuesto, me gusta todavía más que hayas abierto un poquito la puerta y nos dejes ver cosas.
    El libro es muy chulo, lo vi por primera vez el uno de septiembre en Madrid 😉
    El año 2018 va a ser muy guay para ti y ya te he contado algún motivo aunque sé que eres una muggle de mis predicciones, no importa, siempre me quedará el placer de decir, “lo sabía”.
    Tengo que hacer el ritual, mi fe en ti no tiene límites, a lo mejor porque eres de las pocas personas que me dice cosas útiles y sensatas sin hacerme sentir idiota.
    Ahora me pondré a buscar él elemento, prometo que no será redondo y que sirve para ver cosas en una pantalla. Solo tengo una duda ¿lo de aparcar el raciocinio también vale para mí?
    Besos de nieta fan de los rituales con un pie en la rendición.

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    • Marilú 31 diciembre, 2017 at 6:33 pm

      El comentario sí que debería ponerlo en la pizarra magnética de mis mañanas, saldría dispuesta a comerme el mundo. Las navidades en casa hacen que la marca suba (y que multiplique el número de sandeces que soy capaz de hacer/decir por segundo) pero ya puestos, me pongo a darle ceremonia. El ritual es de estreno (porque no lo hice antes) pero oye, no hay nada que perder y la sensatez en su justa medida ayuda, para eso estamos 😉
      Los cuentos me los regalaron y tienen todo el sentido (que le quiero dar).
      Jajajaja, el placer de decir “lo sabía” es grande y directamente proporcional al de “te lo dije”. Dejemos a 2018 correr.
      En cuanto al amigo raciocinio tampoco le pierdas la pista que te veo llegar.
      ¿Tienes el símbolo? ¿has apagado lo otro? ponte en tu lugar, porque todo el mundo merece encontrar el suyo.
      Besos con buenos deseos y lugares hallados

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  • Marisa 31 diciembre, 2017 at 12:52 pm

    Pues después de leerte, me resulta imposible pasar de largo. Así que seguiré tu ritual y empezaré 2018 agarrada de mi propio símbolo. Abrazos ;D.

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    • Marilú 31 diciembre, 2017 at 6:37 pm

      ¡Esa es la actitud! Que tengas una entrada de año con tan buena acogida y resolución como esperanza le depositamos, gracias y un abrazo 🙂

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  • Marisa G. 1 enero, 2018 at 12:21 pm

    He tenido ese libro en mis manos!!! Uff a punto estuve de incorporarlo a mi 2018. Pensándolo bien tengo 365 días para hacerlo. Feliz Año Marilú. Besos

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    • Marilú 1 enero, 2018 at 5:43 pm

      Exacto, quedan 365 días para poder llevártelo a casa, son cien mujeres y estamos en enero, las cuentas cuadran, ya es ponerse a la tarea 😉 ¡Feliz año! Un beso

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  • Marina Ortega 1 enero, 2018 at 2:08 pm

    Feliz año amigo ¡Por muchos más!

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    • Marilú 1 enero, 2018 at 5:44 pm

      AmigA, querida, no se escribe bajo los efectos de la noche vieja XD
      ¡Por muchos más!

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  • Anuca 5 enero, 2018 at 3:07 pm

    Me uno a tu ritual, tendré que cavilar el símbolo porque de sugestión siempre ando bastante bien jeje. Y, sobre todo, me llevo el tuyo directo a mi mesita de noche porqué adoooooro su mensaje, y porque tengo una peque tirándome de la falda a la que quiere que le llegue (ahora a través de mí, más adelante deberá descubrirlo ella).
    Un besin y feliz año nuevo!

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    • Marilú 9 enero, 2018 at 8:00 am

      La dosis de sugestión (y sobre todo de ilusiones) que no falte 🙂
      Este libro de mesita me parece una gran opción, tiene mensajes e inspiración de sobra. Espero que lo disfrutéis tu y la peque (a su debido ritmo y tiempo).
      Un beso y muy feliz año Anuca

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  • RO 7 enero, 2018 at 9:01 pm

    Bueno, llego tarde, aunque la lectura sí la hice cuando procedía. Ahora, siendo el día y la hora que es, me ha causado el efecto contrario XD Bueno, a por el año!!

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    • Marilú 9 enero, 2018 at 8:10 am

      A ver, chiquilla, es que con el rosco de reyes ya en los pies esto no es lo mismo, jajajaja. Pero bueno, dicen que el año realmente comienza esta semana (por aquello de la vuelta a la rutina) ¿te he deseado ya feliz año? Por si acaso, ya sabes ¡a por 2018!
      Besotes

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  • Narayani 9 enero, 2018 at 8:49 pm

    “No hay nada más constante que la inconstancia” me encanta la frase… Y lo mismo puedo decir del resto de la entrada. Son palabras muy sabias que todos haríamos bien en oír y no dejar pasar de largo 😉

    ¡Feliz año y felices propósitos!

    Besos!

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    • Marilú 10 enero, 2018 at 8:34 am

      ¡Feliz año nuevo y que los propósitos se cumplan! A veces cuesta mantener la constancia en lo que uno se propone pero desalientos los justos, sobre todo me apetecía desprenderme de lo que me había pesado el año pasado, a veces llevamos demasiadas cosas 🙂 Gracias por pasarte a celebrar este post.
      Te deseo un gran 2018.
      ¡Besos!

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  • Buscando mi equilibrio 11 enero, 2018 at 6:45 pm

    ¿Parco en lluvias?
    Te invito al norte para que veas que eso es incorrecto, no soltamos el paraguas ni queriendo.
    Feliz año (aunque tarde) y besitos.

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    • Marilú 16 enero, 2018 at 8:37 am

      Eso dicen los meteorólogos, oye, a lo mejor es parco pero al nivel del norte en tu caso (que sigue siendo paraguas en ristre). Aunque te parezca increíble hay lugares donde llueve poco o apenas, impresiona, lo sé, jajajaja.
      Feliz año (que todavía es enero y hay que permitirse desearlo 😉
      ¡Besos!

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