Estrómboli (Jon Bilbao)

Posted: 31 agosto, 2017 by Marilú

Estrómboli (Jon Bilbao)

Pues estamos de regreso y qué mejor, pese a continuar en agosto, que un título que evoque isla ¿no?. Hablemos de Estrómboli el conjunto de relatos publicado por Impedimenta y que nos presenta a Jon Bilbao como uno de los cuentistas más interesantes del panorama nacional. Piezas que sin preámbulos, flotador o bolla nos sumergen en realidades y lugares de lo más variopintos.
Para empezar asomaremos en el preciso instante de la lavandería en que un chico amonesta a un motorista por husmear en las bragas de su novia (literal), situación tan peculiar como los devenires que llevan al desenlace de esta historia. Tras la primera inmersión continua Bilbao en otro río, el de dos amigos que buscando y soñando con oro pierden en el camino algo mayor al preciado metal. Y es que, como nos recuerda el tercer relato, Siempre hay algo peor, por ejemplo inmiscuirte en trabajos sucios que te lleven a pensar que la sangre lo presagiaba o celebrar una boda coral en invierno y que nada resulte como esperabas.

Estos relatos no hablan en un idioma desconocido pero aproximan a lo científico y al empleo del ingeniero en una planta nuclear porque, como se nos explica en su sexto relato, para ganarse la vida algunos hacen hasta por revolver el estómago propio y ajeno. Podríamos tomar como enseñanza el penúltimo, tener en cuenta a los demás.

Te habría dado eso y todo lo que hiciera falta, dijo. Te habría dado el peso de tu hijo en oro.

Si algo tiene de bueno la lectura de relatos es su poder para intercalar. Podéis leer estas narraciones a mitad de otras lecturas largas, podéis volver para oxigenar, podéis recalar o saltar al siguiente pero lo que no podéis es dejarlos sin acabar. Atmósferas singulares y líneas inesperadas serpentean Estrómboli para rematar con interpretaciones de lo más divagantes.
Terminé cada historia en fórmula de pregunta y es que en lugar de pretenciosas moralejas Bilbao nos introduce en mitad de relato y nos convierte en partícipes de la composición final para despacharte y que tu completes. Supongo que ese desapego final y la aparente (que no real) facilidad en que se expresa nos empujan a seguir leyendo. Si no estás seguro, al menos concédete uno (preferiblemente de los primeros) es la mejor forma de probar.
En fin, que antes de ensoñar con castigos necesarios o de viajar a islotes en medio del mar, os recomiendo leer estos ocho relatos, para deambular por vidas y milagros que también nos alejan de la cotidianidad.

En realidad, dijo ella, no importaba en qué situación estuviésemos, ¿verdad? Aunque hubiera sido mucho peor, aunque hubiéramos estado al borde la ruina… 

Nos acercábamos a la ruina. 

No es cierto. Y escúchame: aunque hubiéramos estado peor de lo que estábamos, tampoco habrías creído que el sacrificio merecía la pena. Crees que tu familia no merece el esfuerzo.  

Jon Bilbao (Estrómboli)

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