Reseña Cómo no hacer nada

Cómo no hacer nada (Jenny Odell)

Posted: 10 enero, 2022 by Marilú

Colección: Ariel
Traductor: Juanjo Estrella González
Número de páginas: 304

Qué comience el simulacro de los buenos propósitos. Estamos en año nuevo y no se me ocurre mejor parada técnica que la de No hacer nada. Así, sin cargos. Jenny Odell declara en alguna entrevista que ha querido hacer activismo con su libro. Hablar de la economía de la atención y desarrollar algunas ideas en torno a en qué narices destinamos el día.

Entre otras, nos habla del uso las redes sociales, que como todos sabemos, acaban consumiendo más que siendo consumidas. Además de ser una abstracción, muy escueta, de la realidad que para colmo de males, nos aleja de la autorreflexión.

También nos plantea algo que recalcó Nuncio Ordine (La utilidad de lo inútil) pero no solo aplicado al conocimiento o al arte, sino a la rutina y es: pensar que nuestra atención y nuestro tiempo es una mercancía.

De verdad que el asunto es para darles vueltas, pero seré cauta: dos cosas lastran bastante la lectura. Aunque las reflexiones se van encadenando, careces de introducción, desarrollo y conclusiones. Es como una falta de hilo y esto genera dispersión. ¿Qué yo soy la primera dispersa presente? Cierto. Por esta misma razón, agradezco en grado sumo que me pongan las cosas en su sitio.

Por otra parte, Jenny Odell habla desde su lugar en el mundo. Resulta curioso que, pese a ponerse en situación según clase, género, etc., la autora no caiga en la cuenta de que la rosaleda que ella visita con frecuencia o los espacios de avistamiento de aves que menciona, los conoce ella y los de su barrio (exagerando). Lo cual manda al resto de potenciales lectores más allá del charco y de la galaxia.

Dicho esto: A veces me pregunto qué estudiarán acerca de nosotros en las escuelas. Como explicarán que la gente vaya a toda mecha para no llegar a ninguna parte. Qué fascinante es el tema de a qué prestamos atención y solo por esto (y porque creo que Odell, quiso hacer encaje de bolillo con la mía) ya me ha compensado esta lectura.

Nada cuesta más que no hacer nada. En un mundo en que nuestro valor viene determinado por nuestra productividad, muchos de nosotros descubrimos que las tecnologías que usamos diariamente captan, optimizan o se apropian de todos y cada uno de nuestros minutos entendidos como recursos financieros. […] Seguimos reconociendo que gran parte de lo que da sentido a la vida surge de accidentes, interrupciones y felices casualidades: ese tiempo de desconexión que es el que persigue eliminar la visión mecanicista de la experiencia.

6 Comments

  • Margari 10 enero, 2022 at 7:17 pm

    Un libro para reflexionar, por lo que comentas. Pero parece que no termina de cuajar. No creo que me anime.
    Besotes!!!

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    • Marilú 11 enero, 2022 at 8:52 am

      Hola. Exacto, es un libro que puede dar mucha conversación (y reflexión) pero que también se va un poco por los cerros de Úbeda.
      ¡Un beso!

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  • Norah Bennett 10 enero, 2022 at 11:40 pm

    ¡¡¡Hola!!!
    Te veo optimista. Imaginas un futuro en el que hay escuelas y estudian. Yo a veces tengo serias dudas y, cada vez que veo un niño en el carrito con un soporte para el móvil me entran ganas de liarme a paraguazos, con el móvil claro, no con el niño. Y con el que empuja el carrito también tendría unas palabras.

    En este caso que nos ocupa hoy creo que no tengo problema (de alguno había que salvarse, no?) , no me importa no ser productiva 24/7 ni voy corriendo a ninguna parte. No soy de las que exprime agendas hasta límites insospechados. De las trabas que pones, deduzco que falta cierta conexión, cierto feeling con la autora aunque está claro que le agradeces algunas ideas.
    Tampoco tengo ahora neuronas competentes para estas lecturas, la señora Potter me ha debilitado y encima se me ocurrió ver la última de Matrix. Estoy en fase de recuperación.
    Besos, abu pródiga.

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    • Marilú 11 enero, 2022 at 8:59 am

      Hola 🙂
      Jajajajaja, lo de te veo optimista me ha hecho toda la gracia. Desde luego que el panorama no resulta muy halagüeño, nos falta aprender a gestionar a los adultos la tecnología cuando ya se la estamos dejando a los niños. No sé si se arregla a paraguazos pero bien no va.

      He leído varios libros que meeeeh pero he decidido, que ya que invertí tiempo en leerlos, por lo menso comentarlos. Me da rabia porque este prometía. Vale, que las flores en la portada me resultaban de por sí un reclamo, pero chica, que se hubiera centrado una mijilla.

      Entiendo la convalecencia posterior a la señora Potter, también he tenido mis atascos. Empiezo a requerir una lectura adictiva.

      Besos, nieta comprensiva 🙂

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  • Ana 11 enero, 2022 at 12:46 am

    ¡Qué pena! Me resulta muy atractiva la temática, pero yo también necesito que centren mi atención, esa falta de instrucción, conclusiones… de la que hablas es lo que más me frena.
    Un besin

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    • Marilú 12 enero, 2022 at 9:49 am

      Ya, es una lástima porque el tema da mucho de sí. Mantengo la esperanza de encontrar otro libro similar y que termine cuajando. Os mantendré informadas/os 😀
      ¡Un beso!

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