Así en la tierra (Davide Enia)

Posted: 12 octubre, 2015 by Marilú

Editorial Alfaguara

384 páginas

Poquísimas experiencias son tan narrativas como el silencio de dos personas que acaban de dejarse.

Perderse entre estantes es accesible a gente de motivación variante. El que va por encargo, el que busca un regalo, el que hace preguntas que dan risa al librero y aquellos que sostienen la bolsa mientras el lector mira con embeleso. Ahí quería yo llegar, a que una visita librera puede efectuarse en soledad o en compañía pero si ya es tarea escoger título, no lo será menos captar al sujeto para la misión. Seleccionado entre las mejores viñas el aspirante debe incluir en la menestra: paciencia, templaza y valor; por suerte, amigos de lo virtual, las relaciones están cambiando y en consonancia las compras libreras también.

Así en la tierra y así en la librería me topé con este libro por indicación. ¿Qué aparentemente iba sola? ¿Qué he tenido racha de abandono tras abandono de lecturas? ¿Qué no sabía ni qué leer? El check in azul me lo dice, el doble visto no abandona, el libro fue un pálpito de Mientrasleo. Confesado.

Iba yo con mi amiga online de compras libreras cuando decidí echar a la bolsa este ejemplar. Un golpe afortunado en toda regla.

La abuela dice que entrar en una historia es una obra de arte. Saber salir, una obra maestra. 

Davide Enia se vale de cortes y acción en los momentos exactos para ofrecer planos de vida intergeneracional. Un niño, Davidú en sus primeros movimiento sobre el cuadrilátero; su tío Umbertino, ex púgil, que hace las veces por el padre ausente, y el abuelo Rosario, con las memorias de una expedición italiana en la Segunda Guerra Mundial. De telón de fondo Palermo, en un contexto violento que parece justificar a unos hombres que deben ser muy hombres.

Una novela con una masculinidad procaz donde el humor asoma por una esquina como un peso pesado para dejar constancia de “cómo deben ser” y contraste al cómo son. Unos personajes armados en sus claroscuros, vencedores y vencidos. En la esquina opuesta, los dramas, las situaciones de rigor, el dolor intenso, la pérdida. Cada golpe es un asalto, donde quizá sean ellas las que pongan el contrapunto, mujeres de todo tipo y condición, también un amor que no empalaga.

Puede resultar chocante que un libro que contiene trazos de prototipo varonil del pleistoceno acierte de pleno en ciertos aspectos. Se lee como ficción, porque para eso hemos venido, para situarnos en el contexto y asumir que lo que hay, es. Los tipos duros siguen siendo héroes se ponga una como se ponga, sin trampa ni cartón. Seguimos.

Si algo que caracteriza a esta novela es su velocidad. A frases cortas, algunas casi preceptos o máximas a seguir. Se van superponiendo adversidades en una metáfora extensa con el boxeo, caer, levantarse, anticipar, hacer una llamada, sucumbir.

El lector entrena cada pasaje, estudia a los adversarios, observa como las diferentes tramas se van superponiendo, a modo de flashbacks, en momentos históricos diferentes, con matices del lugar en que viven, la mafia. Un ente apenas nombrado pero que marca la vida y el ritmo a todos ellos.

El autor es dramaturgo, actor, guionista y también director, todo cuenta a la hora de sentarse a escribir, todo ello son las habilidades de las que se sirve para aferrar de la pechera del lector. Una novela como un balón de oxígeno que solo deja boquear, a la espera del siguiente golpe, en la anticipación de lo que crees venir. He ahí el quid.

Bajo la apariencia de un libro anodino, con el boxeo que no se encuentra entre mis aficiones preferentes, Davide Enia consigue tocarme como oponente. Una novela calibrada y recomendable, un golpe  a la costilla.

—¿En qué piensas?

Destello es una palabra bonita, acelera a fondo y de repente frena en la e, dejando a la o en el asombro de la luz que aparece.

Todo funeral debería exhibir la luz. Así se recordaría, a quienes se quedan a este lado de la vida, que en este tiempo que se nos escapa es posible resplandecer con intensidad.

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